A cada cerdo su San Martín

     Maldito refrán español, efectivamente a nadie le cabe la duda de que a cada cerdo le llega su San Martin que es exactamente la fecha de las matanzas en los pueblos. En fin cualquier comparación es odiosa, en este caso toca pasar factura y ajustar cuentas en Comafe, y a los que la han dirigido los últimos años.

    Yo siempre me he sorprendido de la inercia económica de la cooperativa, cualquier otra empresa en otro sector ya habría sucumbido, quizá también debido a la lentitud de nuestro mercado, el caso es que la cooperativa se mantiene viva desde hace mas de 50 años, ha sobrevivido a muchas crisis, a muchos despropósitos personales, pero esta vez como no reaccionemos rápidamente la inercia puede resultar cara, muy cara, tan cara que no merezca la pena alimentarla.

    Me da envidia de los socios que están en una cooperativa que se dedica a dar servicio a sus socios, que los socios resultan ser eje de todos los servicios que da la cooperativa, sin inventos, sin aventuras, sin riesgos absurdos, repercutiendo todos los recursos de la cooperativa a hacer que los socios ganen dinero en su negocio, bueno tal y como están las cosas habría que decir que sobrevivan en su negocio.

    Cuando somos capaces de homogeneizar un grupo de clientes son mas fáciles de dar los servicios que necesitamos, y por tanto los costos se reparten con mayor justicia. Todos tenemos las mismas necesidades, podrá variar la familia de productos, pero en el fondo todos los socios necesitamos los mismos servicios a precios competitivos, por eso estamos en la cooperativa. No estamos en Comafe para que unos señores utilicen nuestro capital para hacer ensayos empresariales, la función de la cooperativa no es eso, si quisiera invertir en acciones los haría en bolsa, compraría acciones de Amazon o de Ikea.

    Vamos a ser serios, ya que nos jugamos el porvenir, que por negro que parezca puede ser peor, espero que seamos capaces de manejar el barco en esta tormenta, y reine la cordura y redirijamos el rumbo hacia donde debió dirigirse la Cooperativa siempre: darle servicio al socio, y no a nuestros competidores. 

    Ha de empezar una nueva etapa en la vida de la cooperativa, realmente necesitamos un gestor que optimice el rendimiento de los recursos que tenemos, que baje los costos al máximo. Estamos en un momento de máxima competitividad, viviendo una recesión económica muy grave, no podemos permitirnos aventuras empresariales.

    No dejo de preguntarme como es posible, que tras el burofax ha recibido el Consejo Rector no han dimitido inmediatamente, y han convocado una asamblea de carácter urgente (en 15 dias), da que pensar que existen intereses personales en mantenerse en el cargo, o están siendo manipulados por alguien.

    Ahí queda eso.... Yo necesito una cooperativa para mantener mi negocio!

     

    

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